No queremos que nos dejen de mirar mal, sino que nos ayuden. Queremos dejar de ser invisibles”. Antonio Martínez tiene 50 años. Hace un par de años llevaba “una vida normal”. Pero por una serie de desafortunados sucesos, se le “vino el mundo encima”, perdió el trabajo, la casa, los amigos y terminó viviendo en los soportales de la Plaza Mayor. Tras varios meses en la calle conoció el taller Fábrica de Canciones, un proyecto auspiciado por la Fundación Rais y la Obra Social de Caja Madrid, que le permitió “recuperar la música” que había perdido.

Anoche, acompañado de artistas como Raimundo Amador y Sole Giménez, Clara Montes, Miguel Campello; y junto a otros amigos ‘sin techo’ —Amparo Roldán, Mariano Álvarez, Rocío y Oliver Tampa— Toño se subió al escenario del Teatro Lara para cantarle a la ciudadanía 13 canciones cargadas de sus vivencias y experiencias en las calles de Madrid.

En el origen de todo está el proyecto Fábrica de Canciones, donde se han producido más de 40 temas con las vivencias de los propios interesados. Hace dos años, el músico cantautor Rafa Sánchez le propuso al director de la Fundación Rais crear un espacio para incorporar a las personas sin hogar en un taller creativo que expresara a través de la música su situación y que ésta le sirviera de desahogo y terapia. “Empoderar a las personas es el paso definitivo para ayudarlos a recuperarse”, explica Sánchez. El músico asegura que, además de los recursos institucionales y el apoyo de los servicios sociales en materia de psicología, vivienda y empleo, hace falta el hacerles entender que son útiles y que pueden aportar mucho a la sociedad. En el programa, los participantes anotan sus ideas en un panel del local donde ensayan. Luego las analizan y las discuten hasta “encajarlas en la guitarra” y convertirlas en canción.

Además del concierto solidario, el grupo, liderado por Sánchez, ha grabado un disco con la colaboración de la tonadillera Clara Montes, el cantautor canario Pedro Guerra, el cantante de El Bicho Miguel Campello, los ex Presuntos implicados Raimundo Amador y Sole Giménez, Dani Reus y Carolina Muñoz.

Desde la Fundación Rais y la Obra Social puntualizan que la recaudación integra del disco —10 euros— y del concierto —15 euro— irán íntegramente para financiar los programas de rehabilitación y pisos de acogida así como proyectos contra la exclusión social que realiza la fundación.

Desde Obra Social Caja Madrid rechazan que esta iniciativa esté relacionada con las protestas sociales contra Bankia, entidad a la que pertenece Caja Madrid, y frente a cuyo domicilio social hace un mes un grupo de personas acampó en protesta contra los desahucios de la entidad bancaria. Fuentes de la entidad explican que la institución siempre ha actuado contra la exclusión social “en colaboración con entidades expertas, serias y comprometidas en la prevención, rehabilitación e integración social y laboral de estas personas, lo que nos refrenda, complementa y refuerza”.

 

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